Un trastorno mental no aparece de la nada. Se construye en un contexto, se agrava en un entorno y se sostiene —o se previene— a través de tres pilares: el individuo, la familia y las instituciones . Cuando uno de ellos falla, el riesgo de crisis aumenta. Cuando los tres se coordinan, la recuperación es posible, la autonomía crece y la vida se vuelve más sostenible. A veces el trastorno es evitable; otras veces no. Pero siempre es posible reducir su impacto , prevenir recaídas y proteger a quienes están implicados . Incluso cuando ya ha habido un brote, el camino hacia la estabilidad se construye desde estos tres niveles. 1. El individuo: autonomía, límites y reconstrucción El individuo es el centro del proceso. No es solo paciente: es persona, con historia, emociones, heridas y capacidades. Para solventar un trastorno —o reducir su impacto— es esencial trabajar tres elementos: 1.1. Comprender lo que ha pasado Después de un brote, la persona suele sentirse confundida, culpable, a...
Este blog esta dedicado a nuestro amigo y compañero adolfo fallecido, de la asoc. trastorno bipolar aragon (atbar)