Apatía, desencanto, pocas ganas de hacer nada… Son algunas de las sensaciones que pueden acompañarme cuando atravieso una etapa de depresión bipolar. No es fácil. Sufre la persona que la está viviendo, pero también puede resultar difícil para quienes están a su lado: familiares, amistades y personas cercanas. Hay días en los que lo único que apetece es permanecer en la cama. Aparece el cansancio, aumenta el sentimiento de culpa y algo aparentemente tan sencillo como salir a dar una vuelta puede convertirse en un verdadero esfuerzo . Tampoco tener ganas de ver o hablar con nadie puede formar parte de esos momentos. ¿Qué hago entonces? Una de mis recomendaciones es hablar con el médico o con los profesionales que me acompañan y contarles cómo me encuentro . No necesito esperar a estar peor para pedir ayuda. Y también intento recordar algo importante: el momento que estoy viviendo no tiene por qué ser para siempre . Hay etapas difíciles que necesitan tiempo, cuidados y acompañamien...
Este blog esta dedicado a nuestro amigo y compañero adolfo fallecido, de la asoc. trastorno bipolar aragon (atbar)